lunes, 10 de febrero de 2014

BUSCO PAREJA

Sí, los protagonistas de mi post están desesperados, se sienten solos, arrinconados, inútiles… desde que perdieron a su pareja. La verdad es que el sentido de su vida está en la pareja, el uno sin el otro carecen de todo.

Estas parejas cuanto más idénticas mejor para su utilidad aunque esta exigencia dificulta claramente su reagrupamiento. Si uno se pierde del otro solo emparejara con su pareja, idéntica o casi idéntica, mientras la moda no dicte lo contrario.
Sí, estoy hablando de esa funda en forma de L que cubre nuestros pies en invierno y a veces también en verano y que llamamos calcetín. Esos calcetines que  nos protegen del frío y de los daños externos y que cuando menos te lo esperas lucimos con algún agujero de ventilación.

Sí, esos calcetines que hasta hace poco se zurcían y señalaban para distinguir en las familias numerosas y que ahora ni se cosen ni se identifican.

El caso es que en pareja los echamos al cesto de la ropa sucia y ya desemparejados cuelgan en el tendal. “Mal asunto”- me digo- cuando mi obsesión por una pérdida tan irracional me lleva a contarlos según los voy tendiendo y al final el número es impar. Al menos me cabe en ese momento la esperanza de que empareje con alguno de los que llevan tiempo acumulados en la bolsa “busco pareja”.

Una vez sobre la mesa secos y bienolientes comienza la función siempre con la esperanza de que hasta lo impar empareje. Resultado, 5 sin pareja y 4 emparejados entre sí. Todo esto después de comprobar el tono del azul marino o del negro, la forma de la goma elástica, el largo, el ancho… Igual pasa con los calcetines de deportes que no son ya tan blancos pero que dan la misma lata o más. ¿Cómo es posible?

Total que vas a la bolsa ”busco pareja” con la esperanza de que alguno de los sin pareja de la última colada empareje con alguno de los solitarios que buscan pareja desde hace semanas.

¡¡¡Horror!!! No puede ser, otros cinco más al retortero. Es cierto que a veces logras emparejar alguno y exclamas con una sonrisa- “te pillé”-.  Después casi haces una fiesta y lo celebras con el resto de la familia a la cual le da exactamente igual. Ella no sufre el estrés que produce un proceso tan irrelevante como habitual y necesario y sobre todo incomprensible.

¿Alguien me lo puede explicar? Entran en el cesto emparejados y salen solteros. ¿Divorciados? ¿Se los come la lavadora? Todo es posible.


Lo más alucinante es cuando en una de las intentonas, y ya cuando no te queda ninguna esperanza de que el verde encuentre la pareja que perdió hace tiempo, ¡pum! , allí está. Como si nada, sin inmutarse y sin dar explicación de su escapada se une a su pareja acostumbrada ya a  convivir en la bolsa “busco pareja”. ¿Cómo no va a ser entrañable este encuentro?

Por lo pronto ahí va la foto por si a alguno encuentra pareja. Para tal ocasión se pondrán sus mejores suavizantes y se darán un poco de lustre.

Por cierto, espero no ser la única que va perdiendo calcetines. Mal de muchos consuelo de tontos.

Laura Figueiredo

Os propongo este trabalenguas:
El calcetín está desemparejado
¿Quién los emparejará?
El emparejador que empareje el calcetín desemperajedo
Buen emparejador de calcetines desemparejados será.

7 comentarios:

  1. No eres la única. Creo que debe pasar en toda casa que vaya con prisa y no prste mucha a tención a este proceso. Por cierto dices que es irrelevante. ¿q pasaría si no se hiciera?. Bueno en cualquier caso creo que todos podemos hablar de muchas pérdidas caseras sin explicación ninguna más allá de los duendes y brujas

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  2. Laura me sorprende tu post de esta ocasión. Sueles tener un carácter crítico y bastante acertado en tus comentarios. ¿no será que esta vez no lo sé encontrar? En cualquier caso es muy acertado en el sentido que afecta a la vida cotidiana de todas las casas y familias, algo que también suele estar muy presente en tus escritos.

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  3. Mientras sean estas las parejas que se pierden y no dan explicaciones no vamos mal.

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  4. Amigos/gas es necesario en todo momento estar con los píes en el suelo y esto es parte de nuestro día a día. Quién sabe a lo mejor es una idea para un gran invento que lejos de desemparejar empareje. En la lavadora alguna buena amiga ya me ha facilitado alguno. Para el resto de desemparejamientos sólo hay consejos... Laura

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  5. Creo que "la que más y la que menos" tenemos una caja o bolsa de "busco pareja". A veces, cansadas de esperar a que aparezca "el compañero", emparejamos calcetines parecidos. Ayer, sin ir más lejos, emparejé yo uno lila con uno rosa, jajajaja.

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    1. Pues espera a q sea moda, uno de cada color y problema solucionado. Sería una especie de amnistía para los de la bolsa q se sentirían liberados
      Laura

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  6. Genial como siempre Laura. Sabes sacar la chispa a los asuntos más cotidianos y todas nos reconocemos buscando pareja, ja,ja,

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